Los chatbots como ChatGPT, Google Gemini o Claude están cada vez más presentes en nuestro día a día. Son herramientas muy útiles para generar ideas, escribir textos complicados o resolver dudas. Pero también pueden jugarte una mala pasada si no los usas con precaución.
En este artículo de Academia de IA te cuento, desde la experiencia y observación, cuáles son los errores más habituales al usar estas inteligencias artificiales y cómo evitarlos para sacarles todo el partido sin meter la pata.
1. Ojo con lo que compartes sin querer
Un caso curioso es el del chatbot de Meta AI. En su app, hay una opción para compartir tus chats que, si la activas sin darte cuenta, puede publicar tu conversación en un feed público llamado Discover. Así, mensajes muy personales han acabado expuestos ante cualquiera.
Consejo: Antes de compartir lo que escribes con una IA, piensa si también lo pondrías en tus redes sociales.
2. No te encariñes demasiado con el chatbot
Algunas IA están diseñadas para parecer empáticas, simpáticas, incluso románticas. Pero no olvides: son máquinas, no personas. Si te sientes solo o inseguro, puedes practicar con ellas, pero intenta que esa práctica te sirva para conectar con gente de verdad.
Incluso puedes pedirles que te recomienden grupos, eventos o formas de conocer gente afín en tu zona.
3. Aprende a identificar si hablas con una IA
Los estafadores ya usan chatbots para hacerse pasar por personas y ganarse tu confianza. A veces puede parecer una conversación real, pero no lo es.
Regla básica: si alguien que conoces solo online te pide dinero o cosas raras, duda. Pide una segunda opinión a alguien de confianza.
4. Por qué a veces dicen cosas raras
Las IA quieren agradarte. Por eso, a veces se inventan cosas con tal de darte una respuesta. Les cuesta decir “no lo sé”.
Un ejemplo: hay casos donde ChatGPT ha citado artículos o columnas que nunca existieron. No es que quiera mentir, es que “rellena” lo que no sabe.
Cuando algo no te cuadra, búscalo tú mismo en fuentes fiables o contrasta la información con personas expertas.
5. No copies y pegues sin revisar
Está bien usar un chatbot para ayudarte a escribir, pero no publiques su respuesta tal cual. Se nota. Y si alguien lo detecta, puede parecer que no has puesto nada de tu parte.
Lo mejor: usa el texto como base, pero añade tu voz, tu estilo, tus ejemplos. Eso marca la diferencia.
6. Y otra vez, cuidado con lo que compartes (sí, otra vez)
Algunos chatbots guardan tus conversaciones o las usan para mejorar sus respuestas. Incluso pueden conservar esa información durante años.
Por ejemplo, en Claude, valorar una respuesta puede activar una retención de datos de hasta 10 años.
Mi consejo: no introduzcas información sensible (como DNI, contraseñas, direcciones reales). Si necesitas simular algo, inventa los datos.
En resumen: úsalos con cabeza
Los chatbots pueden ser geniales si sabes cómo usarlos. Te ayudan, te inspiran, te dan ideas. Pero no son personas, ni fuentes infalibles, ni lugares seguros para volcar tu intimidad.
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Abogada especializada en Inteligencia Artificial. Profesora externa de IA en ENAE. Speaker. CEO Fundadora de academiadeia.es, legalprompt.es, fenixcomunicación.es, murciaunica.com y la revista digital para «Nostálgicos de mentes inquietas» generacionfenix.com.
